Un padre fotografió a la madre desnunada en el baño: Pero hay un detalle tras la foto que hace explotar la red.

La mayoría de las mujeres sueñan con ser madres algún día. Pero también es un gran pensamiento aterrador. En el sentido de ¿Podré quedar embarazada? ¿Y si tengo un aborto espontáneo? ¿Será eso doloros?

Y finalmente cuando quedan embarazadas, comienzan a surgir otras mil preguntas. ¿Cómo y dónde quiero que nazca mi bebé? ¿Qué tipo de anestesia quier que me pongan? Etc. Etc.

Es una jungla, y si eres madre primeriza, nunca sabes cuál es la mejor opción.

Marissa Heckel es una mamá que decidió hacer como la mayoría, tener a su primer hijo en el hospital.

Pero no salió como había planeado. Así que cuando supo que estaba de nuevo embarazada de nuevo, decidió que quería dar a luz en casa, con solo la ayuda de una matrona y su marido.

Tras el parto decidió escribir lo siguiente en Facebook:

”Han pasado cinco días desde que di a luz a mi hijo sin ayuda. Hace tres años, en septiembre, tuve a mi hija en el hospital sin anestesia. Tras una horrible experiencia al ser criticada por mi decisión, mientras soportaba los dolores del parto, decidí tener a mi segundo hijo en casa, cuando supe que estaba embarazada de nuevo.

Mi esposo me apoyó todo el tiempo y respetó que era mi cuerpo y mi decisión dar a luz en un ambiente sin estrés. Decidimos que queríamos una comadrona. Sencillamente no quiero que nadie intente decirme lo que es mejor para mí o mi bebé. Y la economía no era un problema.

Tener mi hijo sin asistencia era una prueba para mí para demostrar que Dios ha creado nuestros cuerpos dar a luz cuando los hospitales no eran lo habitual.

Yo tuve a mi hijo en mi cuarto de baño, tras 36 horas de dolores. Exactamente el mismo tiempo que duró el parto de mi hija. Durante una noche de dolores, busqué la comodidad en la ducha y en la bañera, pero no ayudó. Entonces decidí calmar el dolor apoyándome contra la pared.

Yo sabía que el dolor era solo temporal. Por la mañana temprano comenzó el proceso. No estoy segura de cuánto tiempo duró, pero creo que fueron varias horas. Cuando los fuertes dolores y las contracciones llegaron, mi marido estaba a mi lado, sosteniendo mi mano. Fue, de hecho, romántico, incluso aunque yo cada cierto tiempo gritaba de dolor.

Casi al mismo tiempo rompí aguas en la cama. Cuando llegó el momento de empujar, estaba en la cama, pero sentí que no era “natural” para mí. Le dije a mi marido que tenía que empujar y le pedí que me llevara al baño. Me senté en el inodoro y dejé a mi cuerpo actuar y empujar.

Mi esposo tenía miedo de que empujase demasiado fuerte, así que tuve que asegurarle, entre las contracciones, que podía sentir la cabeza del bebé salir, estaba coronando.

Por fin mi marido pudo ver la cabeza, pero estaba preocupado de que nuestro hijo saliese y se cayese dentro del inodoro (jaja). Entonces le pedí que me ayudara a levantarme y le dije que iba a dar a luz de pie.

Mi marido me miró como si estuviera loca, pero aún así me ayudó. Me levanté y me opoyé en toallero y dejé que mi cuerpo hiciera un último empujón y entonces salió. Mi esposo estaba allí, en shock, e hizo la foto.

Nunca me he sentido tan fuerte y realizada en toda mi vida. ¡Nuestros cuerpos son de verdad increíbles! La placenta salió sola tras unos veinte minutos después. Nuestro hijo pesó 4 kg y 300 gramos y midió 56 centímetros, más de lo normal, pero mi marido mide 2 metros. Así que si tienes miedo o crees que no puedes, ¡¡¡¡TÚ PUEDES!!!! ¡No tengas miedo, nuestros cuerpos están hechos para esto!”

– Marissa Heckel

Tras compartir su experiencia la red ha ardido en comentarios celebrando la valentía de esta mamá.

Yo no creo que me hubiese atrevido a dar a luz en casa, pero la historia de Marissa me ha parecido muy inspiradora, ¡qué mujer tan fuerte! ¡Comparte si estás de acuerdo!

Pero también creo que es conveniente consultar con el médico antes de tomar una decisión así, ya que no todos los casos son iguales y es conveniente saber los riesgos y posibles complicaciones.